En la mitología Makuna, las nutrias antes eran gente como nosotros, que aprendieron a vivir en grupos, a comunicarse y a cocinar los alimentos. Pero alguien les robó el fuego y se vieron obligadas a regresar a las aguas y comer peces crudos. Aunque perdieron el dominio de las brasas, aún guardan toda la sabiduría para cuidar la vida, en las selvas, ríos, lagos y lagunas de la Orinoquía y la Amazonía.