Cuenta la leyenda que el hijo de los fundadores del imperio inca, se enamoró perdidamente de su hermana, quien había nacido para ser una Virgen del Sol. Como era un amor imposible, huyeron al monte donde el dios Viracocha los convirtió en las primeras llamas. Sin embargo fueron descubiertos, capturados y sacrificados. Los espíritus de los enamorados emprendieron su viaje por la vía láctea, y cuentan que al llegar a su destino, recuperarán la forma humana y regresarán al mundo para fundar un nuevo reino con armonía entre los humanos.